Entré al
monte
por
encontrarme
una vez
más.
Donde todos
los caminos
son destino
y
laberinto.
Donde la
tierra llama
a la
esencia misma del hombre.
El monte
sin espejos,
…el monte
natural.
Alimento
del poeta
que soy.
Me ha
traído mi convicción,
y no me voy
a defraudar.
Vivir la
maravilla
de bardo
soñador.
Jorge.
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