domingo, 19 de abril de 2015

El Fraude




El fraude
de la distancia
agoniza
hollado
por mis pies
descalzos
El mundo
es redondo
para no poder
ver el final
del camino


            Jorge

miércoles, 15 de abril de 2015

Si pudiera




Si pudiera
seguir esa huella…
Si pudiera
ir tras tus pasos
hasta alcanzarte…

¿Cómo hacerlo
si no te detienes?

¿Cómo alcanzar
tu andar veloz?

Camino y camino
con desesperación.
No puedo encontrarte.
Evades mi presencia.

¿O es el karma
del desencuentro,
el que late
en mi soledad?

Tengo algo que decirte.
Tengo un poema,
un sueño, una palabra
escrita para ti.

                       Jorge.


jueves, 2 de abril de 2015

3 a.m.




          

3 a.m.


                  A Hugo Bab Quintela

El insomnio ganó
la habitación entera
como una bestia salvaje.
Revueltas las sábanas,
mordía mi cabeza
y acaparaba mis ideas.
Vencido el Zolpidem,
al fin lo comprendí todo.
Me levanté.
Tomé mi libreta,
y escribí estas letras.
El viejo insomnio
ya estaba satisfecho,
…Y yo también.


                   Jorge.

Desde los Lagos




Desde los lagos,
las montañas,
y el bosque,
con sus secretos duendes,
la gran ciudad
de multitudes apretadas
…no existe.
Desde la metrópoli,
el paisaje natural
es solo
una idea deseada.
Pero desde la Luna,
mágicamente,
ambos lugares
se unen
a la brillante esfera
de un sueño azul.


                        Jorge.

Como un Loco






Mi deseo te reclama
sin saber de tu cuerpo,
bendecido
por visiones afiebradas,
que nadan torbellinos.
Interminables.
Que marean mi conciencia
alterada por ensueños
de tu imagen.
Como un loco,
te deseo.
como un loco,
te espero.
Como un loco,
te construyo,
modelándote con la arcilla
de todos los delirios.
De todos los poemas.
En mi hueca soledad
alucino tu presencia.
Palmo a palmo
te recorro,
entre jadeos y caricias.
Decifrando el logaritmo
de cada curva,
de cada abrazo,
de cada gemido.

                   Jorge


Requiem para el proxeneta




Réquiem para el proxeneta



Su lunar devino en hueco
por una trifulca entre rufianes.
Su cabeza sonó como una aldaba
al golpear las baldosas.
Sangraron sus oídos,
y yació en el pavimento gris
del tranquilo barrio de Floresta.

Nadie visitará su tumba;
y  su cuerpo es un amasijo
de huesos y pellejos,
bajo una lápida
de madera tosca.

Dejó una libreta escrita
con letra casi infantil.
Cien teléfonos de putas.
Hoy mujeres liberadas
del martirio protector
del rey de los cafishos

Ahora su cráneo exhibe
un agujero de nueve milímetros,
y su sexo mustio
se pudre con sus restos,
y un anillo de falsa gema.

el barrio respira hondo,
y allanan su casa
los niños curiosos.


                          Jorge.