Hay días
Hay veces
que pienso
que todo es inútil
Las manos dormidas
La mente confusa
El bullicio
y la soledad
El latido
en mis sienes
Y el incomprensible
polaco
que aún ausentes
hablan
mis abuelos y mi padre
que vienen y van
Sueños y espasmos
mis labios apretados
¿Y quien sucumbe
al despertar?
A veces pienso
en la eternidad
y la sagrada utopía
que me mantiene encendido
Hay días en que creo
que todo está perdido
Pero renazco
ante la luz
y la eternidad
Entonces…
soy el niño
que juega en el parque
El anciano
que recita en el idish
que ya no hablo
Soy el poema
Soy la carne
los huesos y la sangre
que vuelven a cantar
Jorge 11/11/2015
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